Cambiando pensamientos y actitudes en recuperación.

Mi mente y emociones influyen en mi comportamiento externo.
Te invito a realizar el siguiente ejercicio: Piensa en algo bueno que te haya ocurrido recientemente, y hazte las siguientes preguntas: ¿Cómo fueron mis pensamientos? ¿Qué emociones se dispararon? ¿Cómo fue mi actuación?
Ahora piensa en algo malo, algo que a ti no te gusto y hazte las mismas preguntas. De seguro no te gusto tu actuación. Tu estado de ánimo cambia de acuerdo a la situación o circunstancia que estés viviendo.
Todo en la vida es un asunto de control. Nuestra naturaleza es querer controlarlo todo y vivir la vida a nuestra manera, si sigues así terminaras mal. Queremos controlar a Dios, controlar a las personas y controlas las situaciones, y lo que sucede es que cuando actuamos así vivimos en un descontrol, la vida se nos escapa de nuestras manos y ocurren las tragedias. ¿Cuál es tu tragedia?
Las tragedias hacen infelices a muchas personas y si tú quieres alcanzar la felicidad debes dejar de arruinar tus pensamientos. Los pensamientos los puedes controlar. Tu mente se alimenta de los pensamientos que le das. Tus acciones son resultados de tus pensamientos. ¿Cómo controlar tus pensamientos?
Yo elijo la clase de pensamientos que quiero tener. Si tengo una buena elección en mis pensamientos voy a mostrar una buena actitud ante la vida. Si tengo una buena actitud voy a poder planificar mejor. Si planifico mejor voy a tener mejor tiempo para vivir y sabré donde quiero llegar. Si tengo mejor tiempo para vivir y se a donde quiero llegar significa que vivo en recuperación
Tú puedes asumir responsabilidad por tu vida y dejar de culpar a los demás o culparte a ti por las tragedias. Hoy es un buen día para elegir buenos pensamientos y diseñar buenas acciones que te lleven a una vida más plena y funcional.
Locura es hacer las mismas cosas esperando resultados distintos…

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