«Yo estoy aprendiendo que lo que hago con mi hoy es lo que cuenta», dijo un miembro del grupo. «Yo puedo hacer de este día sea para recordar o un día a lamentar sólo por el tipo de pensamientos que tengo acerca de ello.
«Voy a explicar lo que pasó para que me diera cuenta de esto», continuó. «Hace dos días, me desperté quejándome de mi triste suerte en la vida. Mi divorcio, mis cuentas, y un conflicto reciente con un amigo cercano me persiguió. A lo largo de todo el día me regocije de mis penas y me convencí de que se trataba de otra mal día. ¿Y sabes qué? Eso es exactamente lo que resultó ser! Nada salió bien. Incluso tuve un segundo problema con otro amigo que me llamó para animarme.
«Ayer escuché a alguien decir que una persona se hace o se deshace de lo que piensa. Pensé en esto por un rato y decidí probarlo hoy. En vez de saludar el día con mi habitual,» ¡Dios mío, otro día más! » Yo conscientemente dije: «Buenos días, Dios! ‘ con la expectativa de que sería un buen día. Y eso es lo que ha sido. Incluso llamé a mis dos amigos para pedir disculpas por mi terrible estado de ánimo del día anterior, y tuve una conversación cálida y amistosa con los dos! «
HOY Cambiaré mis pensamientos. En espera nada más de lo  bueno que está por venir a mí, eso es exactamente lo que voy a recibir…

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