FASES DE TRATAMIENTO

• La desintoxicación corresponde a la primera parte del tratamiento, donde el paciente se interna en el Centro para cubrir varios objetivos:

– Abstinencia de alcohol y otras drogas.

– Desintoxicación con medicamentos cuando así se requiera para iniciar la recuperación física. Se realiza la historia clínica médico-psiquiátrica, la exploración médica y exámenes de laboratorio para determinar criterios de dependencia química y cuadros médicos y/o psiquiátricos secundarios o paralelos a la adicción. En caso de sospecha de un trastorno psiquiátrico paralelo, se solicita la interconsulta psiquiátrica. Si el paciente presenta un cuadro clínico añadido que requiera tratamiento médico o psiquiátrico (por ejemplo, SIDA, cirrosis descompensada, esquizofrenia, trastorno psicótico, etc.), se le derivará al hospital o unidad médica más próxima posible.

– Inicio de la evaluación psicosocial. El nuevo paciente es asignado a un psicoterapeuta primario y a un terapeuta familiar, quienes se dedican de inmediato al trabajo clínico con el paciente y su familia. El psicoterapeuta primario se encarga de asesorar al paciente en la realización de sus primeras tareas, con el fin de recopilar la información necesaria para elaborar un resumen clínico donde destacan: la historia psicosocial del paciente, su historia de uso de sustancias y consecuencias, principales factores de estrés en su vida, conocimiento de la adicción como enfermedad y grado de aceptación o negación del problema. Aquí se detectan los problemas más importantes en relación con la adicción, para elaborar el plan de tratamiento individual acorde a las necesidades particulares del paciente.

El terapeuta familiar responsable del caso establece contacto con la familia, con el fin de recopilar datos para la evaluación familiar. Aquí se estudia la composición familiar, su estructura, consecuencias de la adicción, reacción de la familia ante la misma, adicción en otros miembros de la familia y, naturalmente, la historia química del paciente desde la percepción de los familiares o personas significativas.

• Al término de la fase de desintoxicación, evaluación y diagnóstico, el paciente debe de encontrarse en las condiciones médico-psiquiátricas necesarias para integrarse a todas las actividades terapéuticas y contar con un plan individualizado de tratamiento que incluya tanto los aspectos médicos como los psicosociales.

Las prioridades a lo largo del tratamiento primario son que el paciente desarrolle un sentido de pertenecer al grupo, identificándose con sus principios, y se responsabilice de su propio tratamiento, lo cual se traduce en aceptación y aprovechamiento de todas las actividades.

Los elementos del tratamiento primario son:

 Abstinencia supervisada de drogas psicoactivas.

 Énfasis en la autoayuda individual y grupal.

 Puesta en marcha de roles tanto por parte del personal como de los pacientes más antiguos.

 Observación de conducta social responsable y respetuosa.

 Apoyo mutuo a compañeros y compromiso hacia el ambiente terapéutico.

 Autorevelación, retroalimentación y confrontación de conductas y actitudes en los foros adecuados.

 Énfasis en comportamientos presentes.

 Papel central de las reuniones grupales en el programa terapéutico.

 Atmósfera comunitaria informal en la que priva la camaradería.

 Énfasis en la participación de todas las actividades.

 Charlas didácticas e informativas a pacientes y familiares.

En tratamiento primario, todas las actividades están marcadas por la convivencia y la interacción; esto constituye el terreno ideal para que el paciente aprenda de otros, practique nuevas conductas y se autoconozca.

Las metas terapéuticas para el paciente son:

1. Aceptar que tiene una enfermedad, por lo que no es culpable pero sí responsable de su recuperación.

2. Ser capaz de aceptar y/o pedir ayuda, participando y siguiendo los pasos del programa.

3. Llenar el vacío que encuentra al dejar la droga (ya que antes esa sustancia llenaba toda su vida), a través de la comunicación con sus compañeros, psicoterapeutas y familiares o personas significativas.

4. Coparticipar en la elaboración de su plan de tratamiento individual, reconociendo los obstáculos y recursos que tiene para su recuperación y mostrar disposición activa para poner en práctica nuevas actitudes y conductas diariamente.

5. Definir, con ayuda del equipo terapéutico, un plan de postratamiento realista para continuar con su proceso de rehabilitación al salir de tratamiento primario.

• El tratamiento primario es integral, por lo que incluye a la familia. Ésta participa en un programa familiar impartido por el equipo de terapeutas familiares. Éste está constituído por charlas didácticas, sesiones grupales y dinámicas enfocadas a ayudar a los familiares y personas significativas a identificar su participación en la enfermedad y descubrir su necesidad de recuperarse también. Al finalizar el programa, pueden participar en su propio programa de postratamiento, que, al igual que el de los pacientes, consiste en una sesión de terapia grupal semanal a lo largo de un año. Asímismo, se les brinda información sobre grupos de autoayuda.