¿Quiénes Somos?

QUÉ HACEMOS

En 12 Pasos Centro de Tratamiento ofrecemos varios tipos de tratamientos para tratar la enfermedad de la adicción, ya sea de sustancias (alcohol, cannabis, marihuana o porros, cocaína, heroína y otros opiáceos, drogas de diseño, tripis, anfetaminas, éxtasis, MDMA, medicamentos o fármacos como las benzodiacepinas, tranquilizantes, somníferos) como de las conocidas como adicciones sin sustancias (ludopatía o juego patológico, compras compulsivas, desórdenes alimentarios, comedores compulsivos, bulimia, obesidad patológica, adicción al sexo, al trabajo, dependencia emocional, a personas, relaciones y/o emociones, codependencia, adicción a nuevas tecnologías, teléfonos móviles, internet, videojuegos etc.) y trastornos del control de impulsos (cleptomanía, etc.).

Entendemos la adicción desde un enfoque amplio:

-como una enfermedad física y mental, que además afecta de una forma profunda y existencial a la persona que la padece.

Esta enfermedad se caracteriza por un conjunto de manifestaciones a nivel cognitivo, fisiológico y conductual. La persona no puede controlar el deseo de consumir, lo que genera obsesiones, repercute en la forma de pensar y de sentir, y provoca un comportamiento compulsivo con un grave deterioro que se va instaurando de forma progresiva en todas las áreas de su vida.

La persona que deja de consumir frecuentemente refiere sentirse vacía, en parte por las dificultades que supone el cambio de hábitos necesarios para dejar de consumir y por los estragos que deja la adicción activa en su forma de funcionar.

También afecta a los principios y al significado de vida, que han sido distorsionados y ocultados tras la adicción y que pueden reconstruirse con la recuperación.

La comprensión de la enfermedad en este sentido nos sirve para atenderte eficientemente, es decir, lograr una recuperación que se mantenga a largo plazo.

-como una enfermedad progresiva y crónica.

La pérdida de control sobre el consumo suele producirse de forma paulatina e intensificarse con determinadas circunstancias. A menudo el adicto no se da cuenta de cómo ha llegado hasta ahí y suele pensar que cambiando de vida, lugar de residencia, compañías, etc. el problema no va a volver a aparecer.

Sin embargo, una vez que el consumo modifica el funcionamiento cognitivo, emocional, conductual y existencial, sin el tratamiento adecuado permanece y tiende a repetirse. El problema ya no es el entorno ni las circunstancias, si no la forma en que la persona percibe y siente.

En aquellas ocasiones donde el consumo es muy compulsivo, al principio puede ser necesaria cierta protección del entorno. Sin embargo lo esencial es la conciencia de enfermedad de la persona afectada y el cambio a nivel interno.

Los cambios de residencia, los cambios a nivel social, mantenerse un tiempo abstinente (lo que se denomina en el caso de alcohólicos un Borracho en seco”) no bastan para mantener una abstinencia a largo plazo ni significan que esté recuperado. Frecuentemente retoman su consumo con mayor compulsión o lo sustituyen por otro tipo de sustancia o actividad.

Mientras no tome conciencia de su enfermedad y haya un convencimiento de que ese cambio interno es posible se puede decir que desconoce su enfermedad.

-como una enfermedad independiente.

La adicción es una enfermedad que va más allá de una sola sustancia, una actividad o relación patológica: la persona es adicta a la sensación que produce su consumo, a la euforia, desinhibición, desconexión, etc. que implica un impacto sobre todos los aspectos de su vida a largo plazo.

Esto quiere decir que, independientemente de la sustancia que se trate, un adicto sin tratamiento tendrá problemas recurrentes con otras sustancias, con actividades (juego, compras, comida, etc.) o relaciones. Esto se debe a que no se trata únicamente de un problema físico, sino que también daña la forma en que el adicto piensa y siente.

De igual manera, puede coexistir y mantenerse con otras enfermedades como la depresión, la ansiedad y otros trastornos; sin embargo esto no significa que una vez tratados estos problemas la adicción vaya a desaparecer y se pueda volver a consumir de una forma controlada. La adicción es una enfermedad independiente y como tal necesita su propio tratamiento.

Nuestro objetivo es ofrecer esperanza y ayuda profesional a las personas que sufren la enfermedad de la adicción de forma directa o indirecta. Consulte y vea cómo para saber de qué manera lo lograremos:

CÓMO LO HACEMOS

Nuestra forma de tratar la adicción sigue el Modelo Minnesota, que recoge la intervención cognitivo-conductual combinada con la humanista-existencial. Consideramos que el tratamiento tiene que abordarse desde una perspectiva holística donde se atiendan tanto los problemas físicos y los mentales que ocasiona la enfermedad como aquellos que pertenecen a la dimensión más existencial.

En nuestro centro de tratamiento de adicciones ofrecemos distintas alternativas para aquellas personas que sufren la enfermedad de la adicción. Consideramos que es necesaria una conversación abierta, donde la persona participe de forma activa en la búsqueda de su bienestar. Es importante que cada uno diseñe y lleve a cabo las acciones que le acerquen a lo que quiere para su vida, sus necesidades y expectativas, es la mejor garantía de una recuperación que se mantenga a largo plazo. Desde un enfoque motivacional y cooperativo nuestros profesionales irán proporcionándoles las herramientas necesarias en su proceso de superación personal.

Entendemos lo que supone esta enfermedad. Por eso en nuestra clínica de desintoxicación encontrará un ambiente respetuoso donde no se culpabiliza ni se enjuicia a la persona ya que este posicionamiento no soluciona el problema. Nuestro objetivo es que el adicto se responsabilice de su situación y bienestar.

Para ello, nuestros tratamientos consisten en un programa terapéutico integral y libre de drogas donde las terapias van dirigidas a trabajar los siguientes aspectos de forma gradual:

-reconocimiento y aceptación del problema,

-desarrollar la comprensión de sí mismo y de la enfermedad que se necesita para el autocuidado continuo,

-reconocer los factores de riesgo para una recaída,

-desarrollo de nuevas habilidades, comportamientos y actitudes,

-así como la necesidad de encontrar un propósito y significado en la vida que haga que ésta merezca la pena, encajando vulnerabilidades y limitaciones de forma que no impidan el desarrollo personal y alcanzar objetivos vitales. Esta parte se vuelve fundamental en la adicción porque sin ella, peligra la abstinencia a largo plazo.

La implicación por parte de sus personas más cercanas puede facilitarlo enormemente con una orientación profesional adecuada. Su conocimiento del adicto puede aportarnos mucha información a los profesionales. En algunos casos se hace necesario un tratamiento también para estas personas. Dada su importancia, nuestro modelo interviene sobre todo su entorno afectivo. Puede consultar nuestros programas para familias.

Nuestra comprensión de la enfermedad de la adicción procede de una amplia experiencia, ética y responsabilidad profesional por parte de nuestros terapeutas, psicólogos y psiquiatra, así como vivencial por parte de algunos miembros del equipo. Sabemos por lo que está pasando, esto nos posibilita ofrecer la ayuda que necesitan en cada etapa del proceso de recuperación de una forma cercana, humana y de confianza.

CUÁNDO PEDIR AYUDA

Existen algunos signos que indican una posible adicción ya sea química o una adicción sin sustancias:

Desde cambios en el aspecto físico (cambios de peso brusco, aspecto de agotamiento y poco saludable, aspecto descuidado, nariz congestionada y con sangrados, mandíbula rígida o desencajada, dilatación o contracción pupilar, etc.) cambios en el estado de ánimo, en el rendimiento laboral o escolar, aumento del tiempo y la energía que se dedica en el proceso adictivo (ausencias y tardanzas frecuentes, discusiones y conflictos, etc.), cambios en las relaciones familiares (tensión, desconfianza, discusiones, aislamiento, etc.) y en las relaciones sociales (cambiando de contactos por la exigencia de su adicción, deterioro y distanciamiento de relaciones sanas, aislamiento, frecuentar personas, lugares y actividades cuestionables e incluso peligrosos), pertenencias específicas (desde papel y pipas de fumar hasta envases de comida, latas, quinielas, dinero cuya procedencia se desconoce, cambio en pertenencias de valor como joyas, tecnología y coches, etc.), cambios en el funcionamiento diario (insomnio o somnolencia extrema, falta de apetito o hambre voraz, diarreas o estreñimiento, etc).

Cuando una persona consume alcohol u otras drogas con consecuencias negativas y aún así no puede dejarlo; si hace promesas de forma reiterada de no volver a consumir y no puede; si una vez que comienza a consumir no puede parar y pierde el control, aunque sea de forma muy espaciada en el tiempo; si cambia de forma importante su forma de comportarse, su estado de ánimo y hace cosas que no haría estando sobrio o limpio; entonces seguramente esta persona sea adicta. Cuando el entorno más cercano se plantea algo así, suele ser indicativo de que algo no marcha bien y puede haber un problema.

Es en este momento cuando surge la pregunta de cómo ayudar al adicto. Normalmente existe cierta dificultad para hablar con él con confianza, por el temor que supone cómo va a manejarlo y porque se suele culpabilizarlo y juzgarlo. Sin embargo tratarlo como tema tabú solo alarga el problema.

Ofrecer el apoyo al enfermo para su recuperación, animándole y reconociendo el esfuerzo que le supone acudir a consulta, si es necesario acompañándole , suele ser lo más eficaz para resolver el problema.

En nuestra clínica de tratamiento realizamos un primer encuentro, de forma gratuita y sin compromiso, donde se realiza una valoración de su caso para determinar qué opción de tratamiento es la que más necesaria para usted o su familiar. Ofrecemos una amplia oferta de opciones terapéuticas y horario facilitando así la accesibilidad a tratamiento.

Toda la información que nos proporcione será tratada con la máxima confidencialidad y según la Ley de Protección de Datos que rige para clínicas de desintoxicación como la nuestra.

Nuestra clínica de desintoxicación en Madrid, está ubicada en el barrio Salamanca. Puede pedir cita a través de nuestra web o bien llamarnos por teléfono para concertarla en el siguiente horario: de lunes a viernes de 10:00 a 13:30 y de 17:30 a 20:30. Le citaremos a la mayor brevedad posible.

En nuestras instalaciones contamos con amplias salas y despachos, que nos posibilitan la realización de terapias grupales, la atención en terapias individuales, terapias familiares y de pareja.

El objetivo es que las personas a las que ayudamos se sientan en un ambiente familiar, cálido y cercano, para favorecer un entorno terapéutico óptimo.

Una vez el paciente ingrese empezará un proceso terapéutico integral donde los cambios se irán produciendo de forma natural, gradual y progresivamente.

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